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LA
RELIGION Y EL CEREBRO
EN
EL NUEVO CAMPO DE LA "NEUROTEOLOGIA", LOS CIENTIFICOS BUSCAN LA
BASE BIOLOGICA DE LA ESPIRITUALIDAD. ¿ESTÁ DIOS SOLO EN NUESTRA
CABEZA? (Publicado en Newsweek, mayo 14, 2001)
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Desde
entonces, mas y mas científicos se han agrupado en torno a la 'neuroteología',
el estudio de la nuerobiología de la religión y la espiritualidad.
Todas estas investigaciones comparten una pasión por descubrir los
cimientos neurológicos de las experiencias místicas y espirituales,
por descubrir qué es lo que sucede cuando sentimos que 'hemos encontrado
una realidad diferente de -y en cierto sentido, mas alta- la realidad
de la experiencia cotidiana', como lo enuncia David Wulff, psicólogo
del Wheaton Collage de Massachusetts.
Actualmente
los investigadores emplean modernos sistemas de análisis de imágenes
cerebrales para identificar los circuitos cerebrales que incrementan
o disminuyen su actividad cuando pensamos que hemos llegado a lo
divino, cuando nos sentimos transportados por oraciones intensas,
por enaltecedores rituales o por alguna música sagrada.
Producto
de la moderna tecnología de rastreo de imágenes cerebrales, se ha
encontrado, como se esperaba, que durante experiencias de meditación
la corteza prefrontal, sede de la atención, muestra un brillo inusual.
El sujeto que experimenta la meditación se concentra profundamente,
y un conjunto de neuronas en el lóbulo parietal superior, arriba
y atrás del cerebro, se torna mas oscuro de lo normal. Esta región,
conocida como el área de orientación y asociación, procesa información
sobre el tiempo, el espacio y la orientación del cuerpo humano en
el espacio. Esta región determina donde es que el cuerpo termina
e inicia el resto del mundo. Específicamente, el área izquierda
crea la sensación de un cuerpo físicamente delimitado; el área derecha
crea la sensación de espacio físico en el cual el cuerpo existe.
El área de orientación requiere del ingreso de datos sensoriales
para hacer sus cálculos. "Si bloqueas la entrada de información
a esta región, tal y como lo haces durante la intensa concentración
de una meditación, estas evitando que el cerebro efectúe las distinciones
entre el cuerpo y el resto del mundo", nos dice Andrew Newberg,
investigador de la Universidad de Pennsylvania y autor del libro
"¿Porqué dios no se irá?" ("Why God Won´t go Away?"). Sin información
proveniente de los sentidos, la región izquierda del cerebro que
procesa el sentido de orientación no puede encontrar ninguna frontera
o limite entre la propia individualidad y el resto del mundo. Como
resultado de esto, al cerebro no le queda otra opción mas que "percibir
al ser como interminable e íntimamente entrelazado con todos y con
todo", como lo menciona Newberg en su libro.
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